EMOCIONES SOLO PARA LOS PASAJEROS

 

Todo el que disfrute de montar en montaña rusa, con mucha probabilidad, se ha sentado alguna vez en una montaña rusa de Gerstlauer: esta empresa, situada en la localidad bávara de Münsterhausen, se encuentra entre los fabricantes líder de atracciones a nivel internacional. A los desarrolladores y constructores casi ningún deseo del cliente les ha parecido demasiado. ¿Una montaña rusa con más de 1.000 metros de caída? O, ¿la primera montaña rusa del mundo con una caída de espaldas? Eso no es ningún problema.

 

Solo hay una cosa que los de Münsterhausen no encuentran divertida: «Transportamos personas, en lo que respecta a la fiabilidad y la seguridad no nos la jugamos», explica el jefe del departamento de Construcción Electrónica y de Compras Técnicas. Por ello, Gerstlauer confía en la amplia gama de productos de LAPP para el cableado. Puesto que, para las atracciones utilizadas en todo el mundo, Gerstlauer necesita cables que cumplan todas las normas y garanticen el funcionamiento a largo plazo. «Nuestras montañas rusas se utilizan desde hace 20 años y deben funcionar siempre —afirma Erwin Haider— y los cables de LAPP poseen las características correctas para ello». Así, las emociones se reservan exclusivamente a los pasajeros.